Libros, Películas y Estrenos de cine

Libros, Películas y Estrenos de cine

miércoles 9 de noviembre de 2011

Actualidad: I Ciclo de Cine y Educación


Aquí van algunas sugerencias por si queréis leer relatos de autores consagrados que os puedan ser útiles para construir vuestras historias. Son ejemplos de buenos relatos, siempre inspiradores y muestras de qué es lo que se puede hacer manejando palabras e ideas. No hay que tomarlos como modelos, tan sólo como posibilidades. Delante de la pantalla o el folio en blanco cada uno es muy libre de buscar su estilo y reflejar sus propias inquietudes e influencias.
Tomemos como límite los fondos de nuestra biblioteca porque si no, el panorama sería infinito.

Gran inspirador e inagotable fuente de ideas, Jorge Luis Borges, con sus Ficciones o con el más extenso El Aleph, es una parada obligada para el lector de relatos. Quizá recomendaría dejarlo para más adelante, una vez que el lector ya se haya habituado a la extensión y al formato. Pero la parada, debería ser obligada en algún momento. Puede ser más sencillo entrar por las Narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe, por Bola de sebo o El horla y otros relatos de Guy de Maupassant, por Arthur Conan Doyle (El embudo de cuero y otros relatos), Jack London (Relatos, Cuentos de los mares del sur), Robert Louis Stevenson (El diablo en la botella y otros relatos o sus también Cuentos de los mares del sur), o con  Ambrose Bierce (El clan de los parricidas y otros relatos).  Franz Kafka siempre es  un buen terreno donde sorprenderse, y los Relatos de Rudyard Kipling lugares perfectos para perderse. Oscar Wilde y Anton Chejov también ofrecen en sus formatos cortos opciones e ideas para encender la luz que genere un buen cuento y  colarse en los  Relatos de Julio Cortazar, es tan obligado como la parada en Borges.

Cercanos:  Enrique Vila-Matas (Exploradores del abismo), el siempre recomendable don Pío Baroja (Cuentos), Becquer (Leyendas y narraciones) son sólo tres ejemplos muy diferentes de la inagotable fuente de autores españoles que han practicado este tipo de narración breve.
Para terminar: Las mil y una noches son otra fuente inagotable puesto que, al fin y al cabo, la vida de Sherezade, su protagonista,  dependía del cuento que cada noche debía contar a su sultán y que cada noche interrumpía, aplazando el final hasta la noche siguiente. Así transcurrieron mil y una noches que consiguió alargar su vida y que dan lugar a esa  recopilación de cuentos orientales que van surgiendo uno dentro de otro.

De esa ebullición de cuentos puede surgir la idea  para escribir el vuestro y presentarlo al concurso Entre Líneas.